Radio Colonia, el “faro” informativo en la época más oscura de la Argentina
Durante la madrugada del 24 de marzo de 1976, la Junta Militar tomó el control del país y avanzó sobre los medios de comunicación. En medio de la censura y el silencio informativo, una emisora uruguaya se convirtió en la principal fuente de noticias para millones de argentinos.
CW1 Colonia 550, la radio uruguaya que contó parte de la historia argentina.
Por: Redacción Notidial - 17:26
A las dos de la mañana del 24 de marzo de 1976, apenas dos horas después de consumado el golpe de Estado, el régimen autoritario encabezado por Jorge Rafael Videla intervino los medios de comunicación en todo el país. La estrategia fue inmediata: controlar la información y restringir cualquier tipo de difusión que no respondiera a los lineamientos militares.
A las 3:10 de la madrugada, la programación habitual fue interrumpida en todas las emisoras. Por cadena nacional, el locutor Juan Vicente Mentesana leyó el primer comunicado oficial de la Junta Militar:
“Se comunica a la población que, a partir de la fecha, el país se encuentra bajo el control operacional de la Junta Militar…”
El mensaje, firmado por Videla (Ejército), Emilio Eduardo Massera (Armada) y Orlando Ramón Agosti (Fuerza Aérea), exigía el “estricto acatamiento” a las disposiciones militares y advertía sobre posibles “intervenciones drásticas” ante cualquier conducta considerada subversiva.
Finalizada la lectura, comenzó a emitirse la marcha militar Avenida de las Camelias, marcando el inicio de una jornada atravesada por el control absoluto de la información. Durante las horas siguientes, se difundieron al menos 25 comunicados que establecieron prohibiciones y medidas restrictivas, sumiendo a la población en un escenario de censura estricta y desinformación.
Un faro en medio de la censura
En ese contexto, mientras en la Argentina se imponía el silencio, una señal comenzaba a ganar protagonismo desde la otra orilla del Río de la Plata. Se trataba de CW1 Radio Colonia, que transmitía desde Colonia del Sacramento en 550 kHz, con una cobertura privilegiada sobre Buenos Aires y gran parte del país.
La emisora se transformó rápidamente en una herramienta indispensable para miles de argentinos en medio del cerco informativo impuesto por la dictadura. Sus boletines y “panoramas gigantes” de noticias marcaron una época, con la voz inconfundible de Ariel Delgado como principal referencia.
El clásico inicio de sus transmisiones ,“Buenos Aires…”, se volvió un símbolo de ese vínculo con la audiencia: miles de oyentes sintonizaban la señal para conocer lo que los medios locales silenciaban.
Informativo de Radio Colonia anunciando el golpe de Estado en la Argentina.
Persecución, interferencias y amenazas
El impacto de Radio Colonia no pasó desapercibido para el régimen. Tanto la emisora como sus periodistas fueron objeto de persecuciones y presiones. Según relató años después Mario Kaminsky, quien dirigía la corresponsalía en Buenos Aires, durante esos años “se instalaron antenas en la Costanera para intentar interferir la señal”.
Las amenazas se intensificaron especialmente cuando Delgado informó sobre el secuestro de Jacobo Timerman, fundador del diario La Opinión. También ocurrió cuando la emisora destacó la entrega del Premio Nobel de la Paz a Adolfo Pérez Esquivel, un hecho minimizado por los medios argentinos en ese momento.
La presión fue tal que Delgado debió exiliarse en 1980. Primero se trasladó a Roma y luego a Managua, donde trabajó como comentarista en la radio internacional vinculada a la revolución sandinista. Con el regreso de la democracia, retomó su carrera en emisoras como Radio Argentina, Belgrano, América y Splendid, consolidando su figura como referente del periodismo comprometido.
Una historia ligada a la censura
La influencia de Radio Colonia en la Argentina no comenzó en 1976. Desde su fundación en 1933 por Ricardo Bernotti y Raúl Montellano, la emisora fue ganando audiencia en momentos de restricciones informativas.
Ya en la década del ’40, durante el gobierno de facto de Pedro Pablo Ramírez, comenzó a captar oyentes al emitir contenidos que en la Argentina eran censurados, como letras originales de tangos prohibidas por considerarse “inapropiadas”.
Con el paso de los años, su rol se consolidó en cada interrupción institucional. Durante los derrocamientos de Arturo Frondizi y Arturo Illia, y más tarde en la dictadura de 1976 y la Guerra de Malvinas.
La radio que rompió el cerco informativo
La importancia de Radio Colonia radica en haber quebrado la censura impuesta por distintos gobiernos autoritarios. En tiempos donde la información era manipulada o directamente ocultada, la emisora ofrecía una alternativa que millones de argentinos eligieron como confiable.
Por sus micrófonos pasaron voces prohibidas en el país, y se difundieron noticias que de otro modo no hubieran llegado a la sociedad. La combinación de ubicación estratégica, potencia de transmisión y decisión editorial la convirtió en un actor central en la historia de los medios del Río de la Plata.
“Si querés saber algo, escuchá Colonia”, repetían los oyentes.
En una de las etapas más oscuras de la Argentina, esa consigna no solo fue una frase: fue una necesidad.